martes, 26 de agosto de 2008

Quedarme en las cosas


Me gustaría quedarme en las cosas

reposando en el tiempo
detenerme en los cambios hasta verlos completos.

Pero cada vez que respiro
aire que ya han respirado
fantasmas antiguos, pasados
algunos muertos y algunos cansados

muero yo a mi vez unos segundos
y me resucita la prisa por que el mundo me tenga
sin que me entretenga.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Abrigar una esperanza


Abrigad una esperanza.


Con mantas si es necesario
pero abrigadla.

Acogedla en vuestras manos
en la garganta
dadle piel, uñas y carne,
dadle techo, alimento, agua.

Abrigad vuestra esperanza
y protegedla
y permitidle que palpite en vuestro pecho.

Pero no la despertéis cuando se duerma.

(para Deleble,
por ver lo malo de lo bueno y lo bueno de lo malo
de las mismas cosas)

martes, 19 de agosto de 2008

Tan breve


Se me ha caído un verso en tu regazo

caprichoso
ahí quiere dormirse.

La tienda

Era la única explicación a aquella larguísima cola que todas las mañanas se extendía desde la puerta de la tiendecita hasta más allá del parque que había enfrente.

Cruzaba la carretera entorpeciendo el tráfico que ya comenzaba a gotear desde las seis de la mañana, atravesaba los columpios, rodeaba la fuente de la plaza central y continuaba serpenteando entre los árboles hacia los muros del fondo. Era la cola más larga que mi abuela y yo habíamos visto jamás.

A mi abuela le gustaba repetir que ni siquiera era comparable la que se formó cuando estrenaron en el cine del barrio la exquisitamente esperada película de la Hepburn. Y ésta era la única explicación posible.

La ofrecían a sacos, en racimos, al peso, en diminutas porciones primorosamente envueltas en papel de oro o a granel en bolsas de plástico reciclable. Como quisieras comprarla. Invadía el escaparate, colgaba del techo y las paredes junto con el resto de los productos frescos, se extendía apetecible por el mostrador y casi que llegaba a caérsele de los bolsillos al tendero.

No cabía otra explicación que justificase aquella eterna hilera hambrienta de humanidad expectante. En aquella tienda vendían esperanza.

lunes, 18 de agosto de 2008

Y la miré de frente


Y la miré de frente.


Ahí estaba
grande y deforme
salpicando el techo y las paredes de su contenido inútil
abarcando hábilmente el horizonte.

Ya no era el monstruo inacabado de mis pesadillas
sino una herida abierta que me gritaba a la cara
ensordeciéndome
pero no cegándome.

Y le perdí el miedo.

Entonces mi dolor desnudo reconfortó mis pensamientos
y el camino se hizo menos árido
perdió piedras
y asomó alguna flor en la cuneta.

Azul


Yo tengo azul suficiente para llenar un firmamento,

tanto azul que pintaría varios cielos
y sobraría para todos los mares de la tierra.

Pero lo agotaría en apenas un instante
en una mirada tuya.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Si alguien lo entendiera


Si tuviera la sencillez del cristal que muestra y corta

la simpleza del viento que empuja y gira
o la indolencia del mar que inventa y vuelve.

Pero sólo tengo unas manos errantes
que van sembrando mi alma a borbotones
con la torpeza del que juega a ser otro.

Quisiera callarme en el silencio digno
de quien no tiene palabras eternas,
fingir que no lo siento para no desmerecerlo.

Pero no puedo
porque todo en torno a mí veo un abismo que me grita
y tengo que lanzarme a sus abrazos.

Si estas letras lo expresaran
o al menos alguien lo entendiera.

martes, 12 de agosto de 2008

Me falta


A Mario le falta un pájaro en silencio

a Juan Ramón el nombre exacto de las cosas
a Gustavo saber a dónde va el amor cuando se olvida.

A mí me falta un segundo más de vida
ése segundo en el que se perdona lo imperdonable
para comprender lo incomprensible.

viernes, 8 de agosto de 2008

Vivir a pesar de todo


Te prometo que tendré esperanza.


Será difícil, será
arduo
pero usaré toda mi fantasía.

Desandaré el camino de baldosas amarillas
que retorna a mi inocencia
si hace falta.

Volaré en sueños.

Volveré a creer en las hadas.

Temeré al hombre del saco.

Rezaré todas las noches.

Convertiré mis lágrimas en rocío
mis lamentos en canciones
y en el hueco de mi decepción plantaré flores.

Tenderé al sol sábanas blancas
y esperaré mirando al mar
llenándome de olor a sal y aire caliente.

Te prometo que tendré siempre una sonrisa en el bolsillo
por si se acaban

y sabré esperar
y creer
y vivir a pesar de todo.

Un favor


Por favor
dime siempre la verdad
aunque me duela
y sobre todo
aunque te duela.

jueves, 7 de agosto de 2008

Gracias


Gracias, señor, por los sujetadores de la marca UNNO.

miércoles, 6 de agosto de 2008

No sé si habrás visto la luna esta noche

No sé si habrás visto la luna esta noche. Tan llena de sí misma, como nosotros a veces (sólo a veces). Una luna inmensa que exhibía su luz prestada con la misma dignidad que si fuera propia. Quién supiera hacer lo mismo.

Esta noche sí que podría escribir los versos más tristes, más que los de Neruda. No tan elevados, tan profundos, tan limpios y cortantes y absolutamente hermosos, así no. Pero tristes, reales, pálidos como la esperanza a punto de perderse, muertos de frío de pura soledad. Versos terribles.

Esta noche sigo despierta, con los ojos tan abiertos como la luna anclada en ellos, sin poder borrar el reflejo robado de una luz ajena. Si me hubieras mirado a los ojos no me habrías encontrado. Estaba en otro lugar, quizá en aquél al que pertenezco y que no encuentro.

 
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